6. Formación de Líderes Comunitarias - I
Las líderes de la comunidad fueron seleccionadas en base a su trabajo como “ayudantes naturales”, y a su deseo de mejorar sus aptitudes para ayudar a las mujeres de la comunidad (ver selección de las líderes comunitarias). Para convertirse en Promotoras de Salud Comunitaria eficaces en el área de la detección temprana de cáncer, y para participar en la investigación y en el fortalecimiento de la capacidad de la comunidad, necesitaban una mayor formación. Por tanto, la formación se convirtió en un factor clave del primer año del proyecto de demostración.
Evaluación de las necesidades de formación
¿De qué manera podría contribuir el proyecto al desarrollo de las habilidades de las “ayudantes naturales”?, ¿Cuáles eran sus puntos fuertes, y cómo querían compartir sus conocimientos con otras mujeres?, ¿De los conocimientos que ya poseían, cuáles debían ser ampliados?, ¿Qué tipo de experiencia de formación podría servir mejor en este caso? Para encontrar respuesta a estas preguntas, llevamos a cabo un gran número de actividades para “evaluar” las necesidades de formación. Entre otras, organizamos un taller de un día completo en el que se discutieron los puntos fuertes de todas las participantes, sus intereses y sus métodos preferidos de aprendizaje y de enseñanza; también se llevaron a cabo entrevistas individuales tipo conversación; una evaluación del nivel escrito y oral del inglés de las participantes; y varios “exámenes” para evaluar sus conocimientos en temas de salud, detección temprana de cáncer, desarrollo comunitario, apoyo a la compañera, investigación, y promoción de salud comunitaria. Estas actividades están descritas con más detalle en la sección de evaluación de la formación. También quisimos que la formación estuviera basada en los training principles que fueran consistentes con las prácticas y la filosofía de todos los grupos participantes en Mujer Sana.
Desarrollo del curso de formación
Una actividad clave del primer año del proyecto de demostración fue el desarrollo y la implementación del curso intensivo para la formación de líderes comunitarias como promotoras de salud comunitaria e investigadoras participativas. Para buscar cursos o programas de formación similares, y para identificar los materiales del currículo, llevamos a cabo una revisión de otros documentos de formación y de artículos en español y en inglés. No encontramos ningún programa de formación ya diseñado que combinara promoción de salud comunitaria, desarrollo comunitario, investigación participativa y el enfoque específico en salud de las mujeres y detección temprana de cáncer. Tuvimos que desarrollar por lo tanto un nuevo currículo de formación.
El curso tuvo lugar en el otoño de 2001, y consistió en 216 horas de clase, y horas adicionales en “salidas a terreno” (field trips). Las participantes también invirtieron muchas horas fuera de las clases leyendo, haciendo tareas, practicando las técnicas aprendidas, y trabajando en grupo para completar trabajos. Para un plan detallado del curso, diríjase al resumen del curso de formación.
Calificaciones de las instructoras
Tres de las co-investigadoras del proyecto de demostración desarrollaron y enseñaron el curso. Dos de las instructoras también son madrinas de LAZO, con el español como su primera lengua, y la tercera tenía un nivel básico de español. Dos de las instructoras son las investigadoras principales de la Consultoría Gentium, y tienen una amplia experiencia en investigación y formación; la otra instructora es actualmente profesora en la Universidad de Carleton en Ottawa. Las tres tienen una larga historia en educación de adultos, desarrollo comunitario y formación participativa, así como calificaciones académicas formales en educación. Con la combinación de tres modelos de experiencias y técnicas, esperábamos crear un ambiente de aprendizaje que promocionara empoderamiento, desarrollara la solidaridad de grupo, y aumentara los conocimientos académicos y las habilidades técnicas de las participantes. La instrucción se complementó con la participación de profesionales trabajando en la comunidad, como doctores(as) de familia, asesores(as) de los servicios de inmigración, trabajadores(as) sociales, enfermeros(as) del sistema de salud público y promotores(as) de salud profesionales. Muchos(as) de estos(as) profesionales también hablaban español, y formaban parte del Comité Asesor.
Acreditación
Cuando planeamos el curso de formación, fuimos conscientes de que se ofrecen muchos programas de formación para mujeres inmigrantes a través de las diferentes organizaciones comunitarias. Muchos de los miembros de LAZO habían participado en cursos cortos que se ofrecen en centros comunitarios o agencias de asentamiento a inmigrantes. Aunque estos cursos tienen su utilidad, muchos de ellos no son valorados por las empresas a la hora de realizar contrataciones, o no están reconocidos por las instituciones educativas. Nosotras estábamos motivadas a hacer algo distinto en el proyecto Mujer Sana: asegurar que las ayudantes naturales que completaran el curso de promoción de salud comunitaria / investigación participativa recibieran un crédito de una institución de enseñanza post-secundaria.
Las negociaciones con la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Carleton (SSW, School of Social Work) llevaron a que este curso fuera reconocido como dos cursos de medio crédito cada uno al nivel de segundo año universitario, lo que supuso un logro muy importante. Los factores que describimos a continuación pueden haber ayudado a este proceso:




