graphic image Mujer Sana Comunidad Sana Mujer Sana logo Healthy Women Healthy Communities spacer image
in English
Acerca de nosotras
Aprendiendo de este proyecto
Las mujeres Latinas se organizan
Mujer Sana, Comunidad Sana
Resultados claves
Relatos
Recursos
¿Qué hay de nuevo?
Contáctenos
Lazos
Inicio
Relatos image

1. Una luz en la oscuridad de los servicios!

El otro día, encontré a una señora mayor, quien es minusválida. Tenía la cara con morados, las piernas con morados y un corte en la frente, debido a que se había caído de las escaleras del edificio donde ella vivía. Me contó que la habían llevado al hospital. También me dijo que no había luz en su edificio, porque habían quitado la luz para arreglar el ascensor. Habían puesto avisos sobre esto, pero como ella no lee inglés o francés, no sabía que no habría luz y por eso se cayó en las escaleras. Aparte de eso, alguna gente llamó a la ambulancia, y para agregarle sal a la herida y a su ansiedad, después recibió una carta del hospital para que pagara los servicios de la ambulancia! Ella estaba desesperada, preguntando que podía hacer, y que la iban a llevar a la cárcel porque no podía pagar, ya que ella no tenía dinero. Yo me informé, a través de otro proceso, que como la señora era minusválida, se calificaba para estar en otro edificio o en una residencia para ancianos. Ella tenía todos estos problemas, y no hubiese podido resolverlos por su cuenta, por que no tenía el idioma, la información o la confianza para hacerlo. Yo tampoco hubiese hecho esto si no fuera una Promotora de Salud Comunitaria (PSC) con Mujer Sana, Comunidad Sana, porque mi trabajo con Inglés como Segunda Lengua (ESL) no es el de acompañar a la gente con problemas de salud. Pero como una PSC, ahora sí: estoy siempre conciente y uso cada oportunidad para ayudar a las mujeres con su salud y su integración social. Mi conciencia se ha aumentado y ahora tengo más contactos y habilidades.

2. No quisiera molestar con mis necesidades…

Cuando me acerqué a una señora para hacer la entrevista de investigación, descubrí que ella estaba bastante limitada en términos de su cuidado médico. No solamente no había tenido una Citología (o examen de Papanicolau) en 16 años, porque no lo consideraba importante hacércelo después del nacimiento de sus hijos, sino que también tenía un problema en su seno. La señora estaba esperando una decisión del departamento de inmigración, para continuar con cualquier tratamiento. ¡Ella creía que su estatus de inmigración no le permitía recibir ningún cuidado médico!

Esta persona siempre decía que estaba muy ocupada y que lo iba a hacer [el examen de Papanicolau], pero nunca se lo hacía. Si yo no hubiese ido a ella, esta persona no hubiese tenido el conocimiento de la importancia de la Citología (Papanicolau) o que ella puede tener acceso a algunos servicios. Su actitud siempre ha sido de no querer ser un problema o molestar a los doctores o a el gobierno con sus necesidades Ella no veía esto como importante para ella, ella no tenía la información de que la atención médica era su derecho, y tampoco tenía la autoestima o el idioma para poder pedir sus derechos. Esto demuestra que debemos continuar el acercamiento, y continuar a trabajar con casos como estos.

3. ¡Mas vale tarde que nunca para una visita médica¡

Ella es una señora en los 50. Llegó a este país hace más de 20 años. Cuando ella recién se estableció tuvo su último hijo, quien ahora tiene 18 años de edad. Desde ese entonces no ha tenido una Citología (Papanicolau). Por años estuvo padeciendo de enfermedades vaginales infecciosas y el médico no le recomendaba el Papanicolau, solamente le daba antibióticos, hasta que un día ella empeoró, la examinaron y su matriz estaba completamente dañada por el cáncer. La única salida fue una total histerectomía. Ahora, ella mantiene sus chequeos anuales, porque en los últimos años le han encontrado quistes benignos en sus senos, por eso tiene un chequeo constante.

4. Tantas necesidades… ¿cuál se atiende primero?

En marzo de este año conocí una mujer que no tiene mucho tiempo de vivir en Ottawa. La invité a participar de las entrevistas que estaba haciendo para el proyecto de Mujer Sana, Comunidad Sana, ella aceptó y la entrevisté. En la última semana de mayo, me llamó con mucha angustia y muerta de miedo porque se había encontrado una protuberancia en el seno y estaba muy alarmada, pensando que era cáncer y que se moriría esa misma noche. La mujer estaba en una crisis terrible llorando desconsoladamente. Luego de oír todos sus pensamientos y preocupaciones, empecé a calmarla con todos los conocimientos que adquirí en el entrenamiento de Promoción de Salud Comunitaria. Le expliqué que el hecho de tener un abultamiento no quería decir que tenía que ser cáncer, que lo mejor era ir a ver al médico y esperar por su opinión. Después de largo tiempo en el teléfono ella se calmó y me prometió que iría al médico para hacer una cita. Le pedí que cualquier cosa que necesitara por favor me llamara, que con mucho gusto estaba para ayudarla en lo que fuera posible. En un par de días ella me llamó, de nuevo en crisis, ya que la cita donde el doctor no la había obtenido con la mayor brevedad posible, sino que tenía que esperar un par de semanas. Ella pensó que si esperaba, moriría allí mismo porque estaba segura que era cáncer. Además me comunicó que tenía un gran dolor en el brazo y que se sentía muy mal. Empleando todos mis conocimientos la calmé y le expliqué que no moriría esa noche, que al contrario era muy bueno que ella se encontró este abultamiento con tiempo y que pronto sabría con seguridad de que se trataba, ya que no todos los abultamientos son síntoma de cáncer. En un par de días me llamó para contarme que una amiga la iba a llevar donde otro doctor que aceptó hacerle una cita inmediatamente. Luego de eso le mandaron a tomar un mamograma para verificar el origen del abultamiento que tenía.

Mientras todo esto estaba pasando, al mismo tiempo ella tenía otro tipo de problemas tales como la necesidad de tener cuidado para su hija en el verano ya que ella estaba tomando clases de Inglés como Segunda Lengua. Ella me dio el nombre de su trabajador social, para poder hablar con él y establecer cuál era la situación de esta clienta, así como sus necesidades. El trabajador Social no estaba enterado de nada ya que esta clienta recién se había mudado y el trabajador social no tenía la papelería todavía. A mi insistencia él buscó la papelería y ya pudimos hablar del caso, me indicó una serie de lugares y teléfonos a donde podía llamar averiguando si había espacio para el verano. Después de algunas investigaciones encontré la información y la di a mi clienta. Desafortunadamente, no era lo que mi clienta esperaba ya que ella había tenido una experiencia muy linda el verano anterior con la trabajadora social que tenía en ese tiempo, y ahora este nuevo trabajador no le ofrecía las mismas opciones que tuvo anteriormente. Después de algunas aclaraciones, explicaciones y llamadas telefónicas, encontré lo que quería para su niña. Ella quedó muy contenta con el servicio mío.

Mientras todo esto se desarrollaba, mi clienta recibió una carta con la noticia de que, por el período del verano, la asistencia social no le daría el pase del bus. Le escribí una carta al trabajador social, explicando que mi clienta estaba en la escuela de Inglés como segunda lengua a tiempo completo, no importando la estación del año, así mismo mandé copia de la suscripción para el término del verano. Mi clienta también tenía algunos problemas con la oficina de los impuestos, pero la remití a la misma organización donde la habían ayudado a elaborarlos y allí le dieron la ayuda inmediata.

Ahora ella esta conectada al grupo LAZO, ha estado en las actividades de los talleres y se mantiene en contacto con algunas de nosotras Promotoras de Salud Comunitaria.

5. ¡Un acompañamiento hace una gran diferencia!

En varias ocasiones vi pasar enfrente de mí una señora Hispana que caminaba con 3 niños, una niña como de 5 años, un niño de 3 años y un bebé como de 18 meses. Siempre parecía apurada ya que llevaba a su niña mayor a la escuela. Un día saludé a la señora y platicamos un poco. Entre la plática me dijo "Me gustaría que ya todos fueran a la escuela para poder hacer tantas cosas que no he podido hacer". Me lo dijo con tanta preocupación que decidí preguntarle, "¿Cómo qué?" Cuando le hice la pregunta, la señora tuvo una expresión de alegría que aún tengo grabada en mi mente. Esta pregunta sirvió para que ella empezara a contarme que tan sola se sentía en este país ya que no tiene más familia aquí y sólo vive con su esposo. Me comentó que su esposo trabaja mucho y que casi no está en la casa para ayudarle con los niños. Aproveché para preguntarle por su salud y el acceso que tiene a los servicios de salud. Me comentó que tiene doctor de familia pero lo que no tiene es tiempo para ir y ella desea ver al doctor ya que no se siente bien. Ella no le comenta al esposo como se siente ya que si le dice que esta enferma el esposo falta al trabajo y ella teme que al esposo lo despidan del trabajo. Le pregunté si ya le han hecho los exámenes anuales como es: Papanicolau y examen clínico del pecho. Ella me dijo que desde que nació el bebé no ha ido al doctor. Así es que yo le ofrecí acompañarla al doctor y yo le cuidaría a los niños durante la consulta. La señora se alegró mucho y me dijo que haría la cita y me diría el día para acompañarla, y así fue. La señora está muy agradecida y me dijo que yo la había ayudado mucho. El doctor le recordó que no se olvidara de hacer su cita para el próximo año.

6. Con una palabra de motivación se logra mucho.

Una amiga me presentó una señora en los 60, quien llegó a Canadá hace menos de dos años y no hablaba nada de inglés. Cuando la conocí, ella estaba estudiando inglés en la escuela de Inglés como Segunda Lengua. Luego le hice una visita y también la encuesta, en la cuál ella dijo que hacía 40 años que no se hacía un Papanicolau. Le expliqué lo importante que era hacérselo, le recomendé ir a su médico de familia y le pidiera hacérselo.

Después de mi visita, su hija la llevó al médico. En cuanto a la mamografía ella no necesitaba hacerse una por el momento porque se la había hecho en su país dos meses antes de venir a Canadá y todo estaba bien. Le hicieron todos sus exámenes, y los resultados fueron buenos.

7. ¿Mejor prevenir que lamentar? ¡Lo voy a pensar!

En una de las visitas que yo tuve, encontré una señora que le tenía mucho miedo a los doctores. La principal razón es porque ella cree que muchas cosas vienen con la edad, que algún día todos nos tenemos que morir y que si algo esta mal en nosotras, pero no nos sentimos enfermas ni nada, ¡para qué ir al doctor! Ella cree que los doctores solamente le van a decir lo que está mal en usted y lo único que usted va a hacer es preocuparse y sufrir, especialmente si usted tiene cáncer, porque eso no tiene cura.

En mi papel de Promotora de Salud Comunitaria, le dije que estaba de acuerdo en unas cosas, y le hablé acerca del cáncer del seno y del cuello uterino, y cómo la vida puede ser salvada si los doctores encuentran o detectan este cáncer a tiempo, y que el cáncer del cuello uterino puede ser prevenido por medio del examen del Papanicolao. También le dije que aquí en Canadá las Enfermeras Practicantes pueden hacer estos exámenes. Al final de la visita la señora me dijo que iba a pensar sobre lo que yo le dije. Después de un mes, me llamó para decirme que se iba a hacerse el Papanicolao, (¡no se hacía uno por más de 10 años!) y también quiere empezar a hacerse su propio auto-exámen del seno.

8. Las Promotoras de Salud Comunitaria aprenden a poner sus límites.

Esta señora yo la he ayudado en muchas ocasiones, como su inglés es muy poco, para traducirle a ella y a su esposo en las diferentes citas que ellos obtienen ya sean de salud o de trabajo. Pero desde que le expliqué lo del proyecto Mujer Sana, Comunidad Sana, me llama constantemente para que le resuelva muchas cosas de diferente índole.

Me agrada ayudarla ya que sé que lo necesita, pero sí puedo percibir que ahora ella siente que es mi obligación ayudarla, y muchas veces es demasiado problemático. Como un domingo, que me llamó a las 8 de la noche para que acompañara a su esposo a la urgencia del hospital. Cuando traté de indagar si estaba muy enfermo, me indicó que como siempre, mal, pero que era mejor ir a la emergencia que no esperar que el médico en la clínica le mandara los exámenes. En vez de salir a acompañar a su esposo inmediatamente, le indiqué que era mejor esperar a su médico de familia y que podíamos hacer la cita el día siguiente que era lunes.

9. Intercambio de verdades… en vez de cuentos, en el mercado.

Estando en el Mercado Latino (tienda local de productos latinos) contacté una señora de mas o menos sesenta y ocho años de edad, y hablamos del proyecto Mujer Sana, Comunidad Sana. En su opinión el cáncer del seno se da porque cuando la mujer amamanta a sus hijos la mujer no se saca los residuos de leche en su seno y allí es cuando el cáncer comienza. De acuerdo a ella, el cáncer en el cuello uterino se da por comenzar a tener relaciones sexuales después de haber dado a luz y usar sandalias que golpean el talón.

Le entregué volantes de información sobre el examen de Papanicolao, auto-examen del seno y mamografía y le dije que la leyera, que iría a hacerle una visita a su casa, ya que estábamos en el mercado.

10. ¿Podemos confiar en el sistema de salud Canadiense?

Algunas señoras prefieren ir a sus países para la atención médica. Una señora con quién trabajé se hace los exámenes en su país de origen. Se hace examinar por una doctora, por que ella no confía en los médicos Canadienses. Le dije que es necesario que le agregue al expediente que tiene su doctor aquí en Ottawa, por cualquier referencia, que les pida copia de los resultados del Papanicolao y el examen médico de los senos. Le enseñé el auto examen, le informé sobre OBSP, que ella no necesita referencia para que la atiendan ya que es mayor de 50 años.

La misma respuesta me dio una joven más o menos de 26 años. Ella va al doctor aquí en Ottawa a consultar cualquier otra cosa menos el examen del seno y el Papanicolao, ya que se los hace en su país. Esta joven señora ha tenido algunos quistes en su seno. En los dos casos les expliqué que aquí en Ottawa en los centros comunitarios de salud las Enfermeras Practicantes, están autorizadas para hacer el examen clínico de los senos y el Papanicolao y que por cualquier emergencia es buena idea tener en su expediente en Ottawa copia de los resultados hechos en otros lugares. Les dije que se podía confiar y que no deberían de tener dudas de los médicos de Canadá.

image
image



ruler
spacer image
spacer image      
graphic image graphic image spacer image